Jamón de Bellota Ibérico Nieto Martín y el Verano: hechos el uno para el otro!!!

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Jamón de Bellota Ibérico Nieto Martín y el Verano: hechos el uno para el otro!!!

El calor es un elemento clave en la maduración del Jamón de Bellota Ibérico Nieto Martín y en el “afinado” de sus sabores y aromas.

El verano en Guijuelo, aunque breve, es intenso y las temperaturas alcanzan los 30 grados frecuentemente. Por eso, mientras permanecen en nuestras bodegas y secaderos naturales los Jamones y Paletas de Bellota Ibéricos empiezan a sudar. ¿Porqué? Muy sencillo:  el ácido oleico que forma casi el 60%  de las grasas de nuestros Jamones de Bellota Ibéricos (el aceite de oliva «solo» contiene un 80%) alcanza su temperatura de fusión y al licuarse se pueden apreciar en el exterior gotas del tan preciado ácido graso cardiosaludable .

 

Pero aunque en el exterior es donde se aprecian las gotas de ácido oleico, la parte más importante del proceso de cara a la maduración de los sabores del Jamón de Bellota Nieto Martín, tiene lugar en el interior de la pieza. Ahí es donde nuestra grasa, en estado líquido, extiende cada verano los complejos matices de sabor y aroma acumulados durante el invierno por toda la pieza. Siempre desde arriba hacia abajo, de la pezuña hacia la punta del Jamón, porque Jamones y Paletas desde siempre se cuelgan con la pezuña hacía arriba. De ahí que la punta del jamón de Bellota Ibérico se considera entre los expertos la parte más sabrosa del mismo, y eso es porque se concentran ahí todos los sabores que transporta el ácido oleico por toda su anatomía cada verano.

 

¿Y en Casa? Lo que en nuestros secaderos es un proceso natural y muy esperado, llegados casa puede ser una verdadera molestia, por lo que te vamos a dar aquí algunos consejos para que el calor no empañe el disfrute de tu Jamón de Bellota Ibérico.

  1. Si no has empezado el Jamón todavía, consérvalo como te ha llegado, en su funda de algodón, para que pueda transpirar y guárdalo colgado con la pezuña hacia arriba en el lugar más fresco y seco que tengas disponible. No olvides colocar debajo del Jamón un plato o simplemente un cartón para evitar que las gotas de aceite puedan ensuciar el suelo.
  2. Si ya lo has abierto para su consumo, el verano te facilita en parte su conservación. Repasa con el cuchillo la grasa, como si la pasaras sobre mantequilla, y con el aceite que quedará en la hoja del cuchillo “pinta” la superficie del corte. Los ácidos grasos que extenderás sobre la zona expuesta al aire del Jamón evitará que se seque y se oxide.
  3. Y aunque no hace falta que te lo digamos: el verano es la época ideal para consumirlo muy rápido. Aperitivos, comidas al aire libre, picnics, excursiones, bocadillos o cenas frías te ponen muy fácil que el Jamón no llegue a gotear mucho antes de acabarse. Aprovecha cada ocasión para servir un plato de tu manjar de Bellota preferido.. Ah! y es el momento ideal para introducir un alimento tan rico en proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos cardiosaludables en la dieta de los niños.
  4. Si lo quieres más fácil todavía, pídenos tu Jamón de Bellota Ibérico Nieto Martín cortado a mano y envasado al vacío. Los sobres-platos de lonchas cortadas a cuchillo se conservan hasta un año mientras no los abras, por lo que puedes escoger cuando consumirlo y que siempre esté a la temperatura ideal.

 

Y finalmente, además del fino y el jerez muy fresquito, el maridaje perfecto para disfrutar del Jamón Ibérico de Bellota Nieto Martín con los calores del verano no tiene color. ¡Estamos todos de acuerdo!